La vida y el viaje artístico de Lothar Quinte
Lothar Quinte fue un pintor alemán de vanguardia y un representante fundamental del Op-Art. Nacido en Nysa, Polonia, se trasladó con su familia a Leipzig a la edad de cuatro años. Su formación formal comenzó con un aprendizaje como pintor en Leipzig entre 1937 y 1941. Tras su servicio militar como voluntario en una unidad de paracaidistas y un breve periodo de cautiverio británico, asistió a la escuela de arte Kloster Bernstein entre 1946 y 1951, donde estudió bajo la tutela de Hans Ludwig Pfeiffer y HAP Grieshaber.
Su trayectoria estuvo marcada por diversos proyectos creativos, incluyendo su colaboración con el Bernsteiner Puppenbühne y varios encargos para vitrales y murales. Diseñó vidrieras para varias iglesias, tales como la St. Bonifatius en Metzingen y la St. Augustinus en Esslingen-Zollberg, así como para la Lübecker Dom. Sus obras de gran escala incluyeron un tapiz para la Vicelinkirche en Hamburgo-Sasel y un tapiz monumental titulado Werkreihe Corona. En 1975, tras atravesar una crisis artística, emprendió un viaje por el mundo hacia la India y Egipto, estableciendo posteriormente un estudio invernal anual en Goa.
Reconocimiento y legado
A lo largo de su carrera, Quinte recibió diversos honores, entre ellos el Kunstpreis der Jugend en 1953 y el Burda-Preis für Malerei en 1965. Fue galardonado con el Kulturpreis Schlesien por el estado de Baja Sajonia en 1993 y fue nombrado Profesor h. c. por el estado de Baden-Württemberg en 1995.
En sus últimos años, residió en Wintzenbach, Francia, donde continuó su labor creativa. Su última contribución artística fue la creación de vidrieras para la capilla de Champenay. Falleció en Wintzenbach en el año 2000.