Bill Woodrow Entra en un
sensación no
una galería
Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Bill Woodrow
La alquimia de lo desechado En los rincones tranquilos de Oxfordshire, cerca de Henley-on-Thames, comenzó en 1948 una historia que acabaría por transformar la naturaleza misma de la escultura británica. Bill Woodrow no buscaba el mármol ni la fina arcilla; en su lugar, sus ojos se sentían atraídos por los restos olvidados de una sociedad en constante cambio. Durante sus años de formación en Winchester College of Art, St. Martin’s y Chel
sea, desarrolló una forma de mirar que convertía los escombros de las calles de Londres en algo completamente nuevo. Deambulaba por depósitos de chatarra y contenedores de basura, recolectando los huesos de la cultura de consumo —capós de coches, lavadoras y lavadoras de doble cuba— para construir sus visiones. Su método inicial era el de una reconstrucción quirúrgica. Tomaba un objeto desechado, quizás una pieza de maquinaria doméstic…