San Miguel Arcángel y los ángeles rebeldes
El aire en la pintura se siente pesado, denso por el peso de un descenso repentino y violento. San Miguel Arcángel ocupa el centro, con los brazos alzados en un gesto que ancla el caos. A su alrededor, el cielo no es un vacío, sino una arena abarrotada de movimiento. Catorce figuras colisionan en un vórtice turbulento, atrapadas en el momento preciso en que el orden del cielo se encuentra…










