Orígenes e Historia de la Fundación
La Fundación Calouste Gulbenkian surgió de las intenciones profundas de Calouste Sarkis Gulbenkian, un magnate del petróleo de origen armenio establecido en Portugal. En su testamento, fechado el 18 de junio de 1953, esbozó una visión de legado que trascendía la mera riqueza personal. Así, esta fundación se estableció formalmente en 1956 para dar cumplimiento a sus últimos deseos, con el propósito fundamental de elevar la calidad de vida de la sociedad a través de un compromiso inquebrantable con el arte, la caridad, la ciencia y la educación.
La presencia física de la institución llegó a Lisboa con la apertura de sus instalaciones en 1969, un hito que transformó el paisaje urbano de la ciudad al crear un espacio dedicado enteramente a las aspiraciones intelectuales y culturales. La fundación opera como una institución privada de utilidad pública general, manteniendo su vitalidad a través de diversas ramas e institutos especializados. Se mantiene como una entidad permanente, moldeada por la convicción filantrópica de su fundador de fomentar el desarrollo humano a través de múltiples disciplinas.
La arquitectura y el parque circundante
La arquitectura del complejo de la Fundación Calouste Gulbenkian, culminada en 1969, es un testimonio de la armonía deliberada entre la forma construida y el paisaje natural. Diseñados por Ruy Athouguia, Pedro Cid y Alberto Pessoa, los edificios de perfil bajo parecen emerger orgánicamente de la propia tierra. Este énfasis en la horizontalidad asegura que las estructuras no dominen el horizonte, sino que se integren con delicadeza en el entorno. El recinto se presenta como un complejo polifacético que alberga un auditorio, espacios de exposición, instalaciones para congresos y un edificio dedicado exclusivamente al museo y a la biblioteca de arte.
Rodeando estas estructuras se despliega el Parque Gulbenkian, un espacio concebido por Ribeiro Telles. El diseño del parque invita a un ritmo pausado, evocando una sensación de quietud a través de sus senderos sinuosos y sus zonas de sombra. Funciona como una extensión natural del museo, donde la transición entre las galerías interiores y el verdor exterior se percibe como algo fluido y sin costuras. La presencia de elementos acuáticos y esculturas estratégicamente situadas crea una atmósfera de serenidad que complementa perfectamente el espíritu contemplativo de los espacios interiores.
Las Diversas Colecciones de Arte
La colección se despliega a través de una vasta cronología, albergando obras que viajan desde el Antiguo Egipto hasta los albores del siglo XX. En este espacio, las artes del Mundo Islámico, China y Japón convergen en un abrazo armonioso con las artes decorativas francesas. Al recorrer estos salones, uno se encuentra con una impresionante selección de porcelana china y delicada laca japonesa, así como con la esencia del arte precolombino. Estos objetos no son meros objetos, sino testigos físicos de distintas eras y geografías, dispuestos en un diálogo que trasciende la simple línea del tiempo.
La pintura europea cobra vida mediante la presencia magistral de obras de Rembrandt, Monet, Rubens, Manet, Renoir, Degas y Turner. Estas pinturas ofrecen un estudio profundo de la luz y la forma a lo largo de varios siglos. Junto a estos lienzos, la Fundación Calouste Gulbenkian custodia una parte significativa de artefactos armenios, proporcionando un vínculo vital con las propias raíces de su fundador. La colección también destaca por albergar uno de los conjuntos más amplios de obras de René Lalique, centrándose especialmente en su exquisita joyería y sus diseños decorativos.
- Retrato de un hombre anciano, hacia 1645 - Rembrandt van Rijn
- Botes, 1868 - Claude Monet
- Diadema ‘Gallo’, 1893 - René Jules Lalique
- San José, 1445 - Rogier van der Weyden
Obras Maestras de la Colección
La esencia de la colección se manifiesta a través de aproximadamente 1.000 piezas en exposición permanente, seleccionadas de un tesoro total de 6.000 objetos custodiados por la fundación. Estas obras constituyen una reunión excepcional de la pintura europea, un espacio donde las pinceladas magistrales de Rembrandt y Rubens convergen con la luz etérea de Monet y Renoir. Entre estos muros, el espectador puede dejarse envolver por la intensidad contenida de Degas y los estudios atmosféricos de Turner. La selección pone un énfasis absoluto en la calidad y en una mirada meticulosa hacia el detalle, permitiendo un encuentro directo con la evolución del arte occidental a lo largo del siglo XIX y más allá.
Más allá del lienzo, la colección alberga un conjunto extraordinario de la joyería de René Lalique. Estas piezas son el reflejo de la precisión del Art Nouveau y de la intrincada maestría artesanal de principios del siglo XX. Los objetos poseen un peso físico y una claridad de forma que exigen una observación cercana y pausada. Junto a estas artes decorativas, el museo alberga obras de Manet y otras figuras esenciales de la época, estableciendo un diálogo sublime entre las bellas artes y el arte decorativo.
- Retrato de un anciano, hacia 1645 - Rembrandt van Rijn
- Botes, 1868 - Claude Monet
- Diadema ‘Gallo’, 1893 - René Jules Lalique
- Retrato de Madame Claude Monet, 1872 - Pierre-Auguste Renoir
- Ornamento de corsage ‘Mujer-libélula’, 1897 - René Jules Lalique
Exposiciones e Investigación Científica
La Fundación Calouste Gulbenkian mantiene una presencia constante y vibrante a través de un programa público de conferencias y talleres que dan vida a sus espacios. Estas actividades acompañan a las exposiciones temporales, las cuales exploran con maestría temas o movimientos específicos, tales como la profunda influencia del arte islámico en la pintura europea o la fascinante evolución del retrato. Esta programación dinámica asegura que el museo no sea un mero repositorio estático, sino un escenario vivo de intercambio intelectual continuo.
Más allá de las bellas artes, el compromiso de la Fundación con el saber trasciende hacia las ciencias biológicas. El Instituto Gulbenkian de Ciência, situado en Oeiras, funciona como un prestigioso centro internacional para la investigación biológica y biomédica. Bajo este marco, el Instituto de Ciencia Gulbenkian desarrolla investigaciones en campos sumamente diversos, que abarcan desde la biología celular hasta la neurociencia. Esta dedicación a la indagación científica es un fiel reflejo de la voluntad original de su fundador, quien buscó honrar su legado apoyando tanto las artes como la ciencia.
Asimismo, la institución impulsa diversas iniciativas culturales y académicas de gran calado. Entre ellas destacan la Orquesta Gulbenkian y los Premios Gulbenkian, distinciones que reconocen la excelencia en múltiples disciplinas. La amplitud de estas actividades es el testimonio de un enfoque polifacético hacia el conocimiento humano y la creatividad en todas sus formas.
El Centro de Arte Moderna
El Centro de Arte Moderna (CAM) se integró en la fundación en 1983, consolidándose como el primer museo de arte moderno de Portugal. Este espacio ocupa un lugar singular dentro del complejo, centrándose en la evolución del pensamiento artístico de los siglos XX y XXI. Su vasto patrimonio, que comprende unas 12.000 piezas, traza una narrativa de la modernidad portuguesa en sintonía con las grandes tendencias globales, capturando con maestría la transición desde el realismo y la abstracción de principios del siglo XX hacia la naturaleza experimental de la práctica contemporánea.
Tras una profunda remodelación de 58 millones de euros, el CAM volvió a abrir sus puertas en 2024. El espacio se mantiene como un escenario vital para el examen de la identidad nacional y el cambio social a través de diversos lenguajes visuales. Más allá de los lienzos tradicionales, el centro alberga obras de fotografía, videoarte e instalaciones inmersivas. En este contexto, la presencia de Paula Rego resulta particularmente significativa, con sus pinturas y esculturas ofreciendo un profundo estudio sobre la psicología humana y el folklore.
