Lugar: Altiplano Cundiboyacense
Biografía:
La Muisca es un pueblo indígena y cultura del Altiplano Cundiboyacense, Colombia, que formó la Confederación Muisca antes de la conquista española. La gente hablaba Muysccubun, un idioma de la familia Chibchan, también llamada Muysca y Mosca. Fueron encontrados por conquistadores enviados por el Imperio Español en 1537 en el momento de la conquista. Los subgrupos de la Muisca fueron identificados principalmente por sus lealtades a tres grandes gobernantes: la hoa, centrada en Hunza, gobernando un territorio que cubre aproximadamente el sur y noreste de Boyacá y el sur de Santander; la psihipqua, centrada en Muyquytá y abarcando la mayoría de la moderna Cundinamarca, los Llanos occidentales; y el iraca, gobernante religioso de Suamox y norte moderno. El territorio de la Muisca abarcó una superficie de alrededor de 25.000 km2 (9.700 metros cuadrados) del norte de Boyacá al Sumapaz Páramo y de las cumbres a la porción occidental de las Cordilleras Orientales. Su territorio limitaba las tierras del Panche en el oeste, el Muzo en el noroeste, el Guane en el norte, el Lache en el noreste, el Achagua en el este, y el Sutagao en el sur. En el momento de la invasión española, la zona tenía una gran población, aunque no se conoce el número exacto de habitantes. Las estimaciones varían de 1 millón a más de 3 millones de habitantes. Su economía se basaba en la agricultura, la minería de sal, el comercio, la metalurgia y la fabricación. Debido a la colonización española, la población de la Muisca ha disminuido drásticamente y asimilado a la población general. Los descendientes de la Muisca se encuentran a menudo en municipios rurales como Cota, Chía, Tenjo, Suba, Engativá, Tocancipá, Gachancipá y Ubaté. Un censo realizado por el Ministerio del Interior en 2005 reporta un total de 14.051 habitantes de Muisca en Colombia. Gran parte de nuestro conocimiento sobre el Muisca proviene de los testimonios de sus conquistadores, Gonzalo Jiménez de Quesada; poeta, soldado y sacerdote español Juan de Castellanos (siglo XVI); obispo Lucas Fernández de Piedrahita y franciscano Pedro Simón (siglo XVII). Más recientemente, Javier Ocampo López y Gonzalo Correal Urrego han aportado notables becas.